
La niña la recordará.
¿Y a ti, quién?
Porque si no te recuerdan...
no compran.
Así de simple.
Déjame entrar en tu bandeja de entrada.
No vas a perder tiempo.
Te voy a escribir cosas que venden.
Historias.
Frases.
Ideas que hacen que la gente deje de dudar...
Y saque la tarjeta.
Escribo esas palabras.
Las que hacen que tus clientes
se acuerden de ti primero.
Si no te sirve, te vas.
Sin explicaciones.
Si te sirve.
Vas a empezar a ver algo.
Dejan de compararte.
Dejan de marearte.
Y empiezan a comprarte.
Para que te recuerden.
Deja tu email.
Las palabras vienen después.

